El motociclismo de los años 80 en la Comunidad Valenciana estuvo marcado por momentos de intensa competencia y peculiaridades que hoy evocan nostalgia entre los aficionados. Una de las imágenes más icónicas de aquella época es la del Campeonato Territorial Valenciano en la categoría 125cc Junior de 1984, donde las carreras comenzaban con los motores apagados y los pilotos empujando sus motocicletas para arrancarlas.
Esta modalidad de salida, conocida como “salida en espiga” o estilo Le Mans, exigía a los pilotos no solo habilidad en la conducción, sino también destreza y rapidez para poner en marcha sus máquinas bajo presión. El procedimiento implicaba que, tras una vuelta de reconocimiento, las motocicletas se alineaban en un ángulo de 45 grados en la parrilla de salida, sostenidas por un asistente. Al darse la señal, los pilotos corrían hacia sus motos, las arrancaban empujándolas y comenzaban la competencia.
Este tipo de salida añadía una capa adicional de estrategia y emoción a las carreras. La habilidad para arrancar rápidamente podía significar una ventaja crucial en las primeras curvas del circuito. Sin embargo, también presentaba riesgos, ya que un arranque fallido podía relegar a un piloto a las últimas posiciones desde el inicio.
El Campeonato Territorial Valenciano de 1984 fue testigo de jóvenes talentos que más tarde se consolidarían en el panorama nacional e internacional del motociclismo. Pilotos como Ricardo Tormo y Jorge Martínez “Aspar” comenzaron a destacar en estos circuitos, mostrando habilidades que los llevarían a competir en campeonatos de mayor envergadura.
La Federación de Motociclismo de la Comunidad Valenciana (FMCV) ha mantenido un registro detallado de estos campeonatos, preservando la historia y evolución del deporte en la región. Aunque las normativas y procedimientos han evolucionado con el tiempo, la esencia y pasión por el motociclismo permanecen intactas.
Hoy en día, las salidas con motor parado y empuje han quedado en desuso, reemplazadas por procedimientos más estandarizados y seguros. Sin embargo, para muchos entusiastas y veteranos del motociclismo, recordar estas prácticas es rememorar una época dorada llena de desafíos únicos y emociones intensas.
En resumen, el Campeonato Territorial Valenciano 125cc Junior de 1984 no solo ofreció competencias reñidas y talentos emergentes, sino que también dejó una huella imborrable en la memoria colectiva del motociclismo regional, simbolizada por las icónicas salidas a motor parado y el empuje inicial que marcaba el comienzo de cada carrera.








