Christian Sarron, uno de los pilotos más destacados de la época dorada del motociclismo, vivió una de las temporadas más desafiantes de su carrera en 1988. Representando al equipo Sonaauto Yamaha, compitió con su icónica Yamaha YZR 500cc. Sin embargo, a pesar de su talento y experiencia, aquel año estuvo lleno de dificultades que marcaron su trayectoria de manera amarga.
Sarron, conocido por su valentía en condiciones adversas y su habilidad para manejar en lluvia, llegó a la temporada de 1988 con grandes expectativas. Sin embargo, la YZR 500 no estuvo a la altura de sus rivales.








